CONCLUSIONES DEL CICLO




Este jueves se realizo el último encuentro del ciclo con el film “Los Amos del Mundo” de la saga “Voces contra la globalización”. La idea de esta película era sistematizar en un solo mensaje todo lo vinculado a lo que fue el ciclo, en torno a la idea del avance de las corporaciones internacionales sobre las soberanías de nuestros países y sobre nuestras comunidades.
Participaron del intercambio de opiniones la mayoría de los presentes, una de las ideas fuerza que surgió es la necesidad de llevar estas actividades de formación y debate a otros lugares, a otros espacios (escuelas, universidades, lugares públicos, etc.) como formas de llegar a los jóvenes de nuestra comunidad. La sensación de que estas discusiones quedan entre las mismas personas y no llegan a otras esferas, no logran contagiar a más gente; nos plantea un desafió interesante. ¿Como despertar el interés de nuestros hermanos? ¿Cómo llegamos a los jóvenes que representan el futuro de nuestra sociedad?

Aprovechamos esta instancia para agradecer a todos aquellos que participaron del ciclo y en especial a los referentes de ATE, con quienes hemos trabajado para poder llevar adelante estas actividade.

LA ALTERNATIVA POSIBLE

Después de haber dilucidado, a través de este ciclo, los mecanismos estructurales que emplean las mega corporaciones, para instalarse en nuestras economías y para controlar nuestras sociedades, creemos necesario pensar en la posibilidad de un cambio inevitable, que de cuenta de las luchas de los movimientos sociales, los sindicatos y las acciones sociales de la ciudadanía crítica y comprometida. A través de REDES, construcción ciudadana, junto a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) intentamos contribuir a la visualización de la posibilidad de concretar una sociedad más justa. Para este cierre, entonces, hemos elegido las palabras de vicepresidente de Bolivia Álvaro García Linera, país hermano que ha comenzado a caminar un rumbo político y económico más humano que el que nos impone la lógica de la globalización:

El “capitalismo andino-amazónico” Por Álvaro García Linera

El triunfo electoral del Movimiento al Socialismo (MAS) y de Evo Morales representa una vuelta de página en una historia boliviana, y latinoamericana, cargada de injusticias y segregación de sus pueblos indígenas originarios: la descolonización del Estado y la implementación de un nuevo modelo económico marca, desde el primer día, al gobierno de izquierda indígena que inicia un proceso de cambio irreversible para el próximo medio siglo.
La marea de votos obtenida por el MAS permite avanzar, con mas fuerza y rapidez de lo que soñamos, en la clausura de las últimas décadas nefastas y terribles que dejaron a nuestros países maltrechos, que destruyeron nuestras economías y debilitaron hasta límites nunca vistos al Estado boliviano.
Para quienes hemos acompañado desde la academia y las luchas a los movimientos sociales emergentes desde el año 2000, la victoria del 18 de diciembre de 2005 significó el ingreso de una nueva etapa: el ejercicio del poder estatal. Los desafíos de la izquierda en la gestión de los asuntos públicos son muchos y complejos pero, como hemos señalado a lo largo de la campaña electoral, nuestras fuerzas se encaminarán fundamentalmente a la puesta en marcha de un nuevo modelo económico que he denominado, provisoriamente, “capitalismo andino- amazónico”. Es decir, la construcción de un Estado fuerte, que regule la expansión de la economía industrial, extraiga sus excedentes y los transfiera al ámbito comunitario para potenciar formas de auto-organización y de desarrollo mercantil propiamente andino y amazónico.
En los siguientes 50 años predominará en Bolivia la economía familiar estructural, base de las últimas rebeliones sociales, el desafió es qué hacer con ella. El nacionalismo revolucionario de los ´50 pensaba que la comunidad desaparecería y que todos se volverían industriosos, modernos, capitalistas y asalariados, pero eso no ocurrió y, en la actualidad, el mundo moderno sólo representa entre el 7% y el 15% de la economía y de la población económicamente activa (PEA). Hoy pensamos que, al menos, podemos idear un modelo para que lo comunitario deje de estar subsumido de manera brutal a la economía industrial, evitando que lo moderno exprima y quite todas las energías a lo comunitario, potenciando su desarrollo autónomo. Para ello contamos con el Estado y con el excedente de los hidrocarburos nacionalizados.
El triunfo del MAS abre la posibilidad de transformación radical de la sociedad y el Estado, pero no en una perspectiva socialista (al menos en el corto plazo), como plantea una parte de la izquierda. Actualmente hay dos razones que no permiten visualizar la posibilidad de un régimen socialista en nuestro país. Por un lado existe un proletariado minoritario demográficamente e inexistente políticamente; y no se construye socialismo sin proletariado. Segundo: el potencial comunitarista agrario y urbano está muy debilitado. En los últimos 60 años se ve un retroceso de la actividad comunitaria productiva y una erosión de los lazos comunitarios. Sigue habiendo comunidad, pero ésta ha implosionado internamente en estructuras familiares.
El potencial comunitario que vislumbra la posibilidad de un régimen comunitarista socialista pasa, en todo caso, por potenciar las pequeñas redes comunitaristas que aún perviven y enriquecerlas. Esto permitiría, en 20 o 30 años, poder pensar en una utopía socialista.
Lenin proponía soñar con los ojos abiertos, lo que significa tener la capacidad de mirar el horizonte estratégico, pero saber manejar la táctica. El capitalismo andino-amazónico es la manera que, creo, se adapta más a nuestra realidad para mejorar las posibilidades de las fuerzas de emancipación obrera y comunitaria a mediano plazo. Por eso, lo concebimos como un mecanismo temporal y transitorio.
A .G. L

EL MUNDO SEGUN MONSANTO






Se realizo el tercer encuentro el jueves 24, en el marco del ciclo de cine debate, CORPORACIONES EL MITO DEL PROGRESO,
Antes de la proyección del documental “El mundo según Monsanto”, expuso el Dr. Darío Gianfelici (medico de la ciudad de Cerrito, con trayectoria en la investigación de los efectos nocivos del glifosato) desarrollando una ponencia de la mano de imágenes documentales y estadísticas que demuestran el aumento de la toxicidad del “Roundap Ready”.
Lo propio hizo Daniel Verzeñasi, bioquímico de la ciudad de Paraná e integrante del foro ecologista, quien denuncio el alarmante crecimiento de la cantidad de casos de consulta por afecciones vinculadas al uso indiscriminado de los agro tóxicos.
Dentro de las conclusiones a las que arribo el público presente, se destaca la necesidad de ampliar estos espacios de debate e información, llevarlos a las escuelas, enseñar este tipo de documentales en lugares públicos, para que cada vez sea mas la gente que conoce la verdad sobre esta forma de explotación agrícola.

LINK PARA VER EL DOCUMETAL
http://punksunidos.com.ar/videos/2009/04/el-mundo-segun-monsanto-video.html

Material de lectura sobre MONSANTO

Control de la semilla, control sobre la vida.-

La mala hierba de Monsanto
Este gigante de los productos transgénicos, que desde su fundación en 1901 en Missouri, Estado Unidos, ha acumulado un sinnúmero de procesos penales por la toxicidad de sus productos, ha logrado también dominar el mercado mundial de la alimentación con la complicidad de gobiernos, funcionarios y regulaciones permisivas.
Cualquiera que ingrese hoy a la página de Internet www.monsanto.com verá que se presenta como “una empresa agrícola cuyo objetivo es ayudar a los campesinos del mundo a producir alimentos más sanos”, o sea, una compañía en función de “las ciencias de la vida”, reconvertida a las virtudes del desarrollo sostenible. Pero antes de interesarse por la agricultura, que la llevó a convertirse en el principal productor mundial de semillas y líder de los organismos genéticamente modificados (OGM), esta multinacional, que cuenta con 17.500 empleados y tiene presencia en 50 países, fue una de las mayores químicas del siglo XX, especializada en plásticos, poliestirenos y otras fibras sintéticas. Así, podrían nombrarse los PCB (policlorobifenilos), unos aceites químicos usados como aislantes durante más de 50 años en los transformadores eléctricos que hicieron la fortuna de Monsanto y la desgracia de incalculables víctimas, y cuya toxicidad la empresa ocultó hasta su prohibición a principios de la década de 1980. La dioxina, cuya historia- como la del PCB- esta envuelta en ocultamiento, corrupción y criminalidad, es un producto derivado de la fabricación de un herbicida inventado en laboratorios británicos y estadounidenses a comienzos de la Segunda Guerra Mundial. Al aislar la hormona que controla el crecimiento de las plantas, cuya molécula se produce de manera sintética, los estudios comprobaron que, inyectada en pequeñas dosis, dicha hormona estimula enormemente el desarrollo vegetal y que, en grandes dosis, provoca la muerte de la planta. Así los nuevos y eficaces herbicidas desencadenaron “una nueva revolución agrícola y el inicio de la ciencia de las malas hierbas”, según la ironía del botánico James Troyer.
En realidad un puñado de multinacionales que dominan el mercado de los abonos y los pesticidas químicos hicieron fortuna durante la 2º Guerra Mundial. Dupont, Hoechst BASF, Bayer e IG Farben proveyeron desde pólvora y explosivos, y hasta gases tóxicos. Monsanto participó del proyecto “Mannhatan”, que hizo posible la primera bomba atómica y provocó una de las mayores catástrofes humanas y ecológicas de la modernidad. Hasta que, finalmente, logró el mayor contrato de su historia: la producción del “agente naranja” para la guerra de Vietnam. La guerra química derramó, entre 1962 y 971, 80 millones de litros de defoliantes sobre más de 3 millones de hectáreas de selva y tierras de Vietnam. Más de 3 mil pueblos fueron contaminados con el equivalente a 400 kilos de dioxina pura.
Roundup es el nombre comercial dado por Monsanto al glifosato, un herbicida derivado de un aminoácido (la glicina) que los químicos de la empresa descubrieron a fines de lo 60´. Su particularidad es que acaba con todas las formas de vegetación gracias a su modo de funcionamiento: es absorbido por la planta a nivel de las hojas y transportado por la savia hasta las raíces. Su acción bloquea el crecimiento vegetal y provoca una necrosis en los tejidos, que acaba en la muerte de la planta.
El producto saltó al mercado en 1974, primero en EEUU y luego en Europa, cuando la empresa afrontaba un famoso escándalo ecológico y sanitario. Según su publicidad, es el herbicida más vendido en el mundo: “respeta el medio ambiente, 100% biodegradable”, sin embargo, estudios realizados en Francia, Canadá Y EEUU cuestionaron la inocuidad del glifosato para la salud humana: el producto induce a las primeras etapas que terminan en cáncer, bloquea la producción de hormonas sexuales, etc., etc. Para el Nobel de fisiología y medicina del 2001, la inercia de los poderes públicos sólo se explica en la intención de “no perjudicar el desarrollo de los OGM, que como todo el mundo sabe, han sido manipulados para resistir al Roundup”, y cuya estrella indiscutida es la soja Roundup Ready.
Desde Redes Construcción Ciudadana vemos como el paradigma de la agricultura intensiva e industrial en manos de grandes corporaciones ha venido afectando en forma negativa, y en varios casos irreversiblemente, la economía de nuestros pueblos, produciendo daños ambientales extraordinarios, generando complicidades políticas, y peor aún se ha intentado debilitar nuestra propia cultura de producción sustentable, y comunitaria.
Es tiempo de reconocer que este paradigma esta agotado y necesitamos ver nacer una nueva cosmovisión que recupere la noción de comunidad, por sobre el individualismo, y respeto al medio ambiente, por sobre las ganancias económicas en pocas manos.-

ENCUENTRO DEL JUEVES 10, REFLEXIONES SOBRE LA CORPORACION MC DONALD’S



Se llevo adelante el segundo encuentro del ciclo, luego de la proyección del documental de Morgan Spurlock, el doctor Jorge García (invitado especial) planteo distintos lineamientos de debate intentando mantener las distancias entre la idiosincrasia norteamericana y nuestra propia cultura. “Debemos rescatar lo propio, nuestras costumbres, repensando nuestra relación como comunidad, todo lo fast (refiriendose a fast food entre otras cosas) nos ha hecho muy mal y no solo en lo que respecta a la salud sino sobre todo en nuestra relación como ciudadanos. Hay ejemplos en Europa de una cultura Slow como una manera de alternativa frente a la velocidad y escala que nos exige este sistema de vida” La mayoría de los presente coincidió en que la cultura es la ultima trinchera que nos queda en la batalla contra el avance corporativo de estas grandes empresas.